Tómese un minuto para completar nuestro cuestionario.

Técnicas y prácticas innovadoras en el cultivo sostenible del arroz

El cultivo sostenible del arroz en Europa se basa en técnicas modernas, cada vez aplicadas por más agricultores, con el objetivo de reducir el consumo de agua, limitar los insumos de productos químicos y proteger el medio ambiente.

Al mismo tiempo, esta prácticas mejoran la salud del terreno y aumentan la rentabilidad de los cultivos.

Elementos clave de la sostenibilidad en el cultivo del arroz

Alternancia de humedecimiento y secado (AWD)

Los productores gestionan el riego de los arrozales con la alternancia de periodos de inundación y sequía. En lugar de mantener el agua inundada de forma estable, dejan que el agua se absorba o se evapore hasta que la tierra llegue a un punto concreto de sequedad (normalmente cuando el nivel de agua cae por debajo de los 15 centímetros) antes de volver a regar.

Sistema de intensificación del arroz (SRI)

Productores reducen la densidad de las plantaciones y mejoran la aireación de la tierra, aplicando además un riego controlado a fin de conseguir plantas más sanas y con mayores rendimientos, con menor dependencia de los abonos.

Rotación de cultivos y cultivos de cobertura (Crop Rotation & Cover Crops)

Tras la recolección del arroz, se cultivan plantas intermedias (por ejemplo, trébol o vezas) que enriquecen de forma natural el terreno, reducen la erosión y limitan la necesidad de químicos. Los productores aplican un uso alterno de cultivos (al menos una vez cada tres años) a fin de mejorar la estructura y la biodiversidad del ecosistema agrícola.

Siembra directa

Los productores evitan el arado profundo convencional que altera el terreno y puede provocar la germinación de semillas de malas hierbas que se encuentran en zonas más profundas del terreno. Se lleva a cabo un arado muy leve justo después de la recolección del fruto, arado con máquina antes de la siembra en primavera y nivelación de la parcela.

 

La siembra se lleva a cabo utilizando máquinas especiales (abonadoras) que siembran las semillas directamente en la parcela inundada, con una perturbación mínima. De esta forma, se mantiene la estructura del terreno y se refuerza la actividad de los microorganismos.

Falsa siembra

La técnica de la falsa siembra incluye la preparación de los campos, el riego donde sea necesario y la eliminación mecánica de las malas hierbas tras 10-15 días. Puede conllevar la germinación de semillas y la aparición de malas hierbas que serán destruidas antes de la siembra, que se retrasa unos pocos días. Esta práctica en concreto constituye una medida agroambiental subvencionada (Acción 10.1.7) cuyo objetivo es la reducción del uso de herbicidas en los arrozales y la reducción de la peligrosidad para la biodiversidad por el uso de plaguicidas.

Eliminación mecánica de malas hierbas

Los productores emplean a trabajadores para la retirada manual de las malas hierbas antes de la cosecha, cuando son pocas y están localizadas. Es un proceso largo, pero evita la reproducción de las malas hierbas. De forma alternativa, se utilizan máquinas especiales de corte, más rápidas, pero que requieren especialización. Se acelera así la eliminación de las malas hierbas sin químicos, fortaleciendo la biodiversidad de la región.